Tacita a tacita,…

Una de las brechas que en estos momentos está más radicalizada es sin duda la brecha tecnológica.  En ocasiones anteriores, ya he abordado este tema. En concreto el pasado 16 de febrero: «Las Brechas norte sur». Se trata de una cuestión compleja con muchos matices y que como tantas otras no tiene una fácil solución.

Si de alguna cosa podemos estar convencidos, es de que la diferencia entre mundos se está librando entre los jóvenes. Son ellos los que marcan la diferencia en lo digital. Un ámbito que para ellos es nativo. Desde siempre han conocido los ordenadores, los videojuegos,… internet,… las descargas,… el P2P,… Desde siempre con la única condición de haber nacido en el primer mundo. Es preciso hacer algo porque si las nuevas generaciones siguen generando más brecha, finalmente será un abismo de difícil resolución.

En el otro mundo, en el tercero las cosas no son ya tan intuitivas, aunque deberían poder serlo. Para los jóvenes en lugares como Benín, lo intuitivo es ayudar a la supervivencia de la familia. Conseguir algún suplemento con el que poder combatir el permanente vacío que todos los jóvenes tienen por estómago. No saben nada de la imprescindible transferencia tecnológica. Algo tan necesario como»el comer» y que entendemos fácilmente tras el famoso dicho de que «es mejor darles una caña y enseñarles a pescar, que darles directamente el pescado» De las dos maneras les quitas el hambre, pero si les das la caña y les enseñas a usarla, además les haces libres.

En Benín y sobre todo en el norte del país, la electricidad es un bien escaso y en absoluto habitual, pero afortunadamente, ya tiene una cierta presencia. En algunas Escuelas, Misiones e Internados ya cuentan con corriente eléctrica y ahora gracias a BBVA, la Fundación Alaine y SMA, van a poder contar también con algunos ordenadores que les permitirán obtener capacidades y destrezas que sin ellos serían imposibles.

BBVA está modernizando ordenadores en sus Oficinas y de esas sustituciones surgió la idea. ¿Porqué tirarlos si se trata de equipos perfectamente válidos?. ¿Porqué limitarse a cumplir el RD 208/2005 que regula la gestión de los residuos electrónicos?, ¿porqué no poner esos equipos en manos de quienes pueden ayudar a reducir esa brecha digital?

Por eso conocida la noticia en la Fundación Alaine, nos pusimos rápidamente en contacto con quienes mejor pueden ayudarnos a desembarcar en Benin con los 100 ordenadores previstos y quienes mejor nos pueden ayudar a
optimizarlos en los diferentes destinos. Misiones, Internados, Escuelas, Centros de Formación Profesional,…

Es evidente que es sólo un paso, pero es un paso importante para todos aquellos niños y niñas que en el norte de Benín van a poderse formar en una disciplina adicional que será además enormemente relevante para su futuro. No les va a importar en absoluto que se trate de equipos de segunda mano. No les va a importar que existan equipos más modernos que estos Pentium IV. Lo verdaderamente relevante es que van a poder practicar en real, con aparatos que les van a permitir desarrollar destrezas y les van a facultar para pensar en digital,… como sus homónimos del primer mundo.

En su nombre, ¡gracias a BBVA! y sobre todo,… Gracias a los magníficos Profesionales que han elegido una solución que les da bastante más trabajo que la simple destrucción ordenada, pero que también les va a producir bastantes más satisfacciones.

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