Domingo con mucho trabajo

19 de enero de 2025. Hoy terminamos la primera semana de nuestro viaje

La misa dominical en Bougou, es a las 8:00 de la mañana y no hay más. Eso es algo habitual por estos lares. Solo hay una misa al día. Hoy ha sido bastante rápida. Solo ha durado hora y media, no en vano teníamos que estar en Koubly a las 10:30 de la mañana

Koubly es un poblado en el que ya estuvimos el año pasado. Leer más.

El poblado tiene agua potable en una perforación de la escuela de primaria, que el año pasado estaba averiada. Este año ya está reparada, pero las Huertas están a unos 500 metros y las mujeres han hecho un agujero en el cauce estacional de un riachuelo, para poder obtener el agua para regar. Tienen poca agua, por lo que cultivan una superficie no muy grande. Nos piden apoyo para tener su propio forage y poder incrementar la superficie de las Huertas. Ese es su sueño.

Tras los discursos les hemos acompañado a ver las Huertas y les hemos prometido estudiar la situación para ver qué podemos hacer.

Desde allí hemos visitado un poblado que se llama Mami y que no tiene agua potable. Hemos acudido con las mujeres, y media población, al lugar donde cogen el agua. Hemos recorrido también unos 500 metros. Se trata de un gran cauce estacional que se encuentra seco.

En él excavan pequeños agujeros para coger agua, pero hay un fondo de piedra que les impide profundizar demasiado y por ello cogen el agua a sorbitos. Necesitan un forage. Son unas 400 personas las que viven el el poblado. Seguramente serán bastantes más porque no suelen contar a los menores de 6/8 años.

Antes de llegar, hemos pasado por Kpatalako. (Leer más). Volveremos el miércoles con Cáritas. Allí hicimos una perforación que provocó las de Adogaba y Kounkepene. El lugar al que nos hemos dirigido a continuación.

En Kounkepene estuvimos el año pasado al volver de Adogaba. Este año hemos vuelto para inaugurar una bomba para el suministro de agua.

En los discursos, la apertura ha corrido a cargo del jefe de algo, que muy ceremonioso ha empezado a recorrer las realizaciones de la Fundacion Alaine en la zona. Llegando a culminar su discurso, ha hecho una frase del tipo “el año pasado la fundación Alaine estuvo aquí y prometió un forage y la Fundacion ALAINE ha cumplido” Al terminar siempre les pido que me dejen el discurso y les doy la mano. En este caso no se la he soltado y le he dicho que el año pasado no prometí nada. Dije lo que digo siempre: que al término de las seis semanas de nuestra estancia en el norte de Benin evaluaremos todas las propuestas y las priorizaremos y solo entonces decidiremos qué cosas podemos financiar y cuáles no. A nuestro amigo le ha podido la retórica pero ha reconocido que efectivamente fue así.

En mi turno además de contarles nuestra pequeña historia he focalizado el asunto sobre el tiempo libre que van a tener las mujeres al no tener que acudir al riachuelo a por agua. Les he preguntado qué van a hacer con ese tiempo y después de un corto titubeo han contestado: Huertas.

Tras el corte de la cinta hemos disfrutado del potente chorro de agua limpia que proporciona la bomba y en paralelo hemos visto que ya algunos hombres señalaban con sus brazos en alto la zona más cercana a la bomba para destinarla a las Huertas.

Me he acercado a ellos y he bromeado con el gusto por las salsas picantes. Esas Huertas resultan muy satisfactorias en ese sentido, pues proporcionan los condimentos que en los mercados suelen resultar bastante caros. Eso abre también un importante hueco de generación de ingresos para las mujeres que durante la estación seca pueden vender esos condimentos en los mercados.

Después nos han invitado a comer pues ya pasaban las 15:30 de la tarde. A estas alturas supongo que ya sabéis lo que hemos comido: ñame pilado con salsa de cacahuetes y unos trozos de pollo o quizá de pintada. Todo ello regado con una generosa ración de chukutu. Estaba todo muy bueno.

La sobremesa ha sido muy agradable y nos han insistido en que van a empezar desde ya con los Huertas y no solo les hemos aplaudido sino que además Père Amos les ha dicho que en dos semanas pasará por allí para comprobarlo.

Pasaban las 17:30 cuando hemos llegado a la misión cansados pero contentos

Mañana nos vamos a Igbere y os lo contaremos.

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