21 de enero de 2026. Nuestro último día completo en Pereré
Esta mañana a primera hora hemos visitado las huertas de las mujeres. Solicitan un refuerzo del sistema de riego. Les hemos dicho que involucren a los Hermanos de la Campaña de la Granja SOKOUNON a unos 70 km de Pereré en dirección a Parakou. Se trata de una Granja escuela para residentes en formación, pero también realizan actividades formativas con grupos de mujeres, desplazándose a los poblados. Ya hemos trabajado con ellos en Sware, Bongowerou,… y estoy seguro que lo haremos en otros muchos lugares. Saben lo que hacen y trabajan con medios locales, lo que da una cierta garantía de éxito.

Tras el desayuno, hemos acudido a la escuela bombón de Pereré, que se encuentra bastante céntrica, pero junto a un cruce en el que el tráfico, sobre todo de motos, es un peligro para los alumnos de entre 3 y 5 años. Se trata de una escuela pública creada hace 27 años y cuyo edificio se encuentra bastante deteriorado por la humedad debida casi con total seguridad a una mala construcción del forjado superior (dalle). En las zonas rurales no están acostumbrados a construir con «dalle» No es fácil conseguir un homogéneo secado del hormigón y eso asegura problemas de humedad


En la escuela bombón tienen 132 niños inscritos y una sola mesa que usan por turnos. Dado el mal estado del techo, se producen importantes filtraciones de agua, por lo que solo pueden utilizar un aula. Las necesidades son muchas,… arreglar ese techo, mesitas, sillas, y hacer el cierre en la parte frontal de la escuelita, ya que la proximidad de la ruta, hace que los «bombones» no puedan salir por el peligro que supone la circulación de las motos por ese espacio.



Lo que no tiene precio es el tobogán. No habíamos visto nunca nada parecido. Ya estamos acostumbrados a ver balancines, columpios y toboganes llenos de esquinas metálicas y de siniestros peligros como aquellos con los que jugábamos nosotros de pequeños, pero la capacidad deslizante de este tobogán no nos deja de sorprender
A continuación, hemos ido a la escuela pública de primaria de Kpelegourou, un pueblo situado a 3 km de Pereré

Tienen 465 alumnos (258 chicas y 207 chicos) y tan solo 6 aulas. En las clases de los más mayores, son casi 60 alumnos por clase y en las de los más pequeños, 103 en una y 110 en otra.
Para intentar mejorar la calidad del aprendizaje y repartir a los alumnos en más espacios, los padres financiaron un edificio nuevo con dos aulas, que no pueden utilizar por el calor que se concentra dentro

Necesitan ayuda. Las letrinas están fatal, les faltan pupitres para 120 alumnos y al menos necesitan 3 aulas más. Según las normas estatales, los centros de Primaria deben «desdoblarse» al pasar de cierto número de alumnos. Con 600 alumnos deberían tener 12 aulas. Hoy con casi 500 alumnos no pueden sobrevivir con 6.

Se trata de un punto importante para la promoción de la escolarización primaria. La proximidad a Pereré (3 km) y sobre todo la posibilidad de que los chicos y chicas que obtengan el Graduado escolar en Kpelegourou, puedan acudir a la secundaria en Pereré, aporta un efecto atracción que provoca el abigarramiento en las aulas.
Ese es el esquema de trabajo de la Fundación: crear opciones de escolarización primaria alrededor de lugares en los que puedan después cursar la secundaria y el bachiller. Ya lo hicimos en Kalalé, en Bougou, en Nikki,… y podremos hacerlo en Pereré. Sólo necesitamos apoyo.

De vuelta a Pereré, hemos visitado el orfanato y el centro nutricional de las Hermanas Albertinas. Realizan una extraordinaria labor con los huérfanos y los desnutridos

Por la tarde, hemos visitado el internado de los chicos. Estaban usando una especia de sacos de hojas secas como colchones y Père Odomard por salubridad, los quemó todos. En la actualidad duermen sobre esterillas,… puestas encima de las camas. Nos piden colchones de verdad.

El recorrido de hoy,…
Hoy el «cou cou» nos llega desde el pasado. Père Charles nos remite unas fotos para agradecer la visita a Bougnankou de antes de ayer y para resumirnos las necesidades futuras de las chicas, con una propuesta de un nuevo taller dedicado a la peluquería, unas huertas y la posibilidad de plantear un internado en régimen de «foyer».

Y mañana nos vamos a Bougou, donde nos quedaremos hasta el 1 de febrero. Así que,… a preparar las maletas.




