En este mes de agosto, se han producido las habituales noticias en estas fechas y me refiero al ámbito de la Fundación Alaine y no a la lamentable – y evitable -, sucesión de incendios ni a la consiguiente y lamentable,… descarnada,… bronca política.

Me refiero a cosas como el final de las obras de las infraestructuras destinadas a la escolarización. Todas las que teníamos planteadas: Faka faka, Ouaga, Yaari, Kpahoua, Korodji, Mareguinta, Segbana y Bougnankou, estarán listas para la «vuelta al cole». Cada año planteamos la Campaña de Educación en los primeros 5 meses para aprovechar la estación seca para construir. Al comenzar las lluvias, en el mes de junio, nos deben pillar ya «techados» y trabajando en los interiores. Este año, una vez más, el excelente trabajo de nuestras contra partes, lo ha logrado.

A la vuelta de las lluvias, es el momento en el que las mujeres necesitan añadir actividades generadoras de ingresos a sus tareas cotidianas. Por eso junio, julio y agosto (meses lluviosos), los dedicamos a conseguir la financiación para esos proyectos y mientras se comienzan a desplegar, nos planteamos las Campañas de Salud y nutrición (septiembre, octubre y noviembre) y del Agua (Diciembre). Ambas Campañas ya pensando en el 2026.
Esos son los «porqués» de nuestro cronograma anual. Tratar de acompasar nuestro ritmo, la cadencia de nuestra financiación a la recepción de donativos y a la rápida aplicación de los fondos a su finalidad. Desde el comienzo de nuestra actividad, elegimos ser EFICIENTES y destinar el 100% de lo recaudado para proyectos, a la finalidad para la que fueron donados esos fondos. Y también decidimos ser EFICACES y lo estamos siendo, al aplicar los fondos recibidos en los 12 meses siguientes a su obtención. Y eso es eficacia, ya que todos nuestros proyectos llegan a término y continúan creando oportunidades de futuro mucho después de que finalice la financiación.

Otra de nuestras buenas noticias de agosto suelen ser los resultados de los exámenes estatales (nuestras antiguas reválidas). Nuestros proyectos de escolarización tratan de lograr que la Educación pueda llegar a todos, pero también trabajamos para mejorar la calidad del aprendizaje.
Hasta este año, sólo teníamos «cursos de refuerzo» para los exámenes estatales, en Bougou. Llevábamos años y los progresos nos animaron a exportar la idea a otros lugares. Para ello nos aliamos con varias de nuestras contra partes pertenecientes a la Sociedad de Misiones Africanas: Pereré, Kalalé y Segbana y financiamos esos cursos de refuerzo para los meses previos a los exámenes que tienen lugar en junio.

Hemos recibido con gran alegría las mejoras en los 4 lugares, con sustanciales incrementos en el % de éxito obtenido por los chicos y las chicas. Este próximo curso será necesario tenerlo en cuenta a la hora de la Campaña de Educación y seguramente nos supondrá un cierto incremento de las solicitudes para becas universitarias,… ¡bendito problema!

