16 de enero de 2026. Seguimos en Kpari
Hoy por la mañana hemos visitado la escuela bombón de Kpari. Se trata de una escuela de pre escolar que han organizado las Hermanas Argentinas.

No parece necesario enfatizar sobre la conveniencia de una temprana escolarización, de cara a la mejora del aprendizaje en general, aunque si lo sea en un entorno en el que la escolarización es muy reciente y la tasa de incorporación al itinerario escolar es de las más bajas de Benin. Todo ello, en un país que ocupa los últimos lugares en el ranking mundial.

Todas las «escuelas bombón» son especiales, pero ésta es una auténtica gozada. El profesor está más que dedicado a sus alumnos y su abnegación resultaría modélica en cualquier lugar del mundo. Si a eso le unimos el apoyo de las Hermanas y nuestro respaldo, estamos ante un proyecto condenado a un éxito rotundo.
Hoy, además de disfrutar junto a ellos, hemos realizado la segunda entrega de las «remeras» de ACAMBI. Las tallas de 4/5 y de 6/7. Siempre he pensado que las escuelas bombón se llaman así porque,… están para comérselos, pero es que además con el envoltorio rosa de ACAMBI ya es de locura. Quizá sea por que siempre me ha gustado el chocolate con un alto porcentaje de cacao

Al mediodía la Misión Sacre Coeur recibía una visita especial. El Arzobispo de la Archidiócesis de Parakou venía a comer acompañado del Nuncio apostólico. Conocíamos al arzobispo y nos perecía muy sencillo y cercano a la gente. El Nuncio nos ha dado la misma impresión. Es argentino e incluso ha concedido una breve entrevista a Andrea.

Otra de las fortalezas de la Misión Sacre Coeur en Kpari, es la promoción de la mujer. Esta tarde y los días que quedan en Kpari, estarán dedicados a este importante capítulo del trabajo de la Fundación Alaine en Benin. Nuestro objetivo final puede ser la creación de oportunidades para el futuro. Para eso puede parecer que lo más importante es la educación, pero si las madres no tienen una suficiente autonomía personal, sus hijos y sobre todo sus hijas, no podrán ir a la escuela.
Por eso resulta tan importante trabajar con las mujeres. Hacerles cómplices en nuestros objetivos, que son los suyos tan pronto como pueden tomar sus propias decisiones. Para ello trabajamos en grupos de mujeres con micro finanzas, huertas, graneros alimentarios, cofinanciación de equipos para crear actividades generadoras de ingresos y todo aquello que ayuda a la mujer a ser independiente. Sabemos que es la mejor manera de conseguir que los niños y niñas del poblado se vacunen, estén mejor alimentados y puedan ir cada día a la escuela. Todo de la mano de sus madres, auténticos motores del desarrollo personal y colectivo en sus poblados.

Esta tarde, hemos visitado Koundara I y Koundara II. En ambos poblados trabajamos con sendos grupos de mujeres, con un esquema de trabajo que va progresando de forma paulatina en la complejidad de los apoyos que les prestamos. Esa es una de las claves en la cooperación al desarrollo en general y en el trabajo con las mujeres en particular. Es fundamental escuchar a los potenciales beneficiarios. Nuestras soluciones no tienen porqué ser las suyas. Es preciso encontrar esas soluciones juntos y siempre dependerá del grado de madurez de cada persona y de cada colectivo. Por eso tenemos que adecuar nuestro paso, al suyo.

Por eso, primero va la sensibilización, se les anima y forma para que improvisen unas huertas, se vé cómo trabajan juntas, se pasa a la fase de los graneros y las microfinanzas,… hasta que llega la madurez de las cofinanciaciones, en las que las mujeres asumen su capacidad de hacerse cargo de la mitad del coste de un molino de maiz,… que cuesta más de 1.500 €,… pero ese caso lo contaremos mañana en Bongowerou
En primer lugar hemos visitado Koundara II. Allí hay un grupo de unas 30 mujeres que llevan trabajando 15 años con las Hermanas. Quieren tener unas huertas comunitarias y han sido capaces de ahorrar para poder comprar un terreno. En 2025, las Hermanas nos solicitaron ayuda para apoyarles con un pozo abierto que les permitiera asegurar el riego de sus huertas. Hoy las huertas son ya una realidad que nos enorgullece tanto como a ellas. Sabemos lo que van a suponer en términos de desarrollo colectivo y sobre todo en términos individuales con muchos niños y niñas que va a poder asistir a la escuela. Koundara II está a unos 3 km de Kpari donde se encuentra la escuela más cercana.

Nos han sorprendido con una amplia huerta y un espléndido vallado.

Antes de irnos, nos han pedido una foto de grupo. También nos han hecho alguna petición. Quieren que les ayudemos con los aperos para el trabajo en las huertas y que les apoyemos para dar más solidez a la valla. Conscientes del esfuerzo que tienen que hacer para conseguir cosas, nos dicen que los aperos para este año y la valla para el siguiente. Nos conocen y saben cómo trabajamos

En Kondara I (leer crónica 2025), la reunión ha sido, como de costumbre, bajo el árbol junto a la iglesia local. Hemos tenido que esperar a que llegaran todas,… también como de costumbre. No tienen reloj y sí tienen muchas cosas que hacer.

En este caso son 29 mujeres repartidas en 4 grupos, cada uno de una etnia diferente. Eso lo hace todo un poco más complicado, … pero no imposible. Nos piden un granero para guardar las cosechas hasta que los precios suban. Ellas pueden esperar gracias a las micro financiaciones que les proporcionamos, pero quieren dejar de alquilar un lugar para el almacenaje del grano. Les hemos explicado nuestro sistema y les hemos pedido que nos hagan una propuesta. Ellas deben pagar una buena parte de la inversión necesaria. Parte en el momento de la construcción y el resto en 2 ó 3 años. Lo pensarán y nos darán su propuesta antes de que termine nuestra estancia en Benin.

Compartimos el mapa del recorrido de hoy. No han sido muchos kilómetros, pero Google no encuentra el camino desde Koundara II hasta las huertas de las mujeres,… y tampoco me extraña.
Mientras tanto nos van llegando noticias de las contrapartes que esperan la visita de la delegación de la Fundación Alaine. Hoy las Terciarias Capuchinas, nos saludaban desde Goure Kora, un village que no tiene agua potable. Son los famosos «cou-cou» con los que, como en cualquier lugar, no se da puntada sin hilo. Será, sin duda una de las visitas a realizar con ellas en el mes de febrero. Os lo contaremos.

Y mañana seguiremos con promoción de la mujer. Por la mañana trabajaremos con las mujeres de Bongowerou y por la tarde tendremos la reunión con las Hermanas en Kpari. Revisión de proyectos 2025, justificación de las cantidades aportadas y nuevas propuestas.


