Bongowerou,…

17 de enero de 2026. Seguimos en Kpari con las Hermanas Argentinas.

Hoy a primera hora viaje hasta Bongowerou. Allí, las Hermanas Argentinas trabajan con un grupo grande de mujeres, en varios frentes: una gran huerta, micro finanzas y un granero alimentario.

Los «graneros de seguridad alimentaria», tratan de soslayar varios problemas estructurales incardinados en las tradiciones seculares de la zona. Las cosechas son del hombre (marido, padre,…) que prefiere una venta rápida aunque sea a precio bajo para coger un fajo de billetes y comprar una moto, una nueva mujer,… Las mujeres no tienen acceso a la tierra y no deciden sobre el producto de su trabajo,… Las cosechas se venden a precios bajos y cuando pasan los meses y las familias necesitan grano, los precios se han disparado y no pueden comprarlo,… Este año, sin embargo, la evolución de precios está siendo dispar aunque es pronto para juzgar.

Recomiendo leer este artículo de Chema Caballero en PLANETA FUTURO. Chema, es buen conocedor de la zona y recoge el testimonio de varias mujeres de Bongowerou en una visita de 2022, cuando la Fundación Alaine ya llevaba 3 años trabajando con las Hermanas en varios proyectos. Entre ellos con las mujeres de Bongowerou.

El pasado año, las mujeres de Bongowerou, solicitaron apoyo para comprar una máquina para decorticar arroz. Nosotros les explicamos nuestro sistema: la Fundación Alaine pone el 50% a fondo perdido y las mujeres deben poner el otro 50%. Una parte al contado y otra parte diferida en un par de años como máximo. Y nunca se ayuda con otra compra hasta que las mujeres hayan pagado su deuda. Al saber que ellas tendrían que pagar el 50% pensaron que era mejor invertir en un molino de maíz por que «el arroz es estacional y la máquina trabajaría poco, en cambio un molino de maíz trabaja todo el año por lo que aportará más beneficios» ¿Que os parece? Y es que cooperar es hacer entre dos. Si me lo regalas, me vale cualquier cosa. Si me cuesta, afinaré mi petición hacia lo más útil y rentable.

El resultado hasta hoy es que las mujeres siguen valorando qué es lo más conveniente. Son muchas y cada una tiene su preferencia: transformación de piment, venta de piment, venta de jabón, venta y transformación de neret (pepita del árbol de las mostaza),  karité para su transformación, compra venta de cabritos y cerdos, soja para fabricar queso, comprar cacahuete para tostar y vender… Les hemos quitado su principal preocupación,… «no queremos que la Fundación Alaine se enfade,…»

En nuestra visita del año pasado, celebramos un encuentro con todas las mujeres de los diferentes lugares en los que trabajan las Hermanas Argentinas: Sware, Proukagoubarou, Bongowerou, los Koundara,…. (foto más abajo). En ese encuentro se compartieron las «mejores prácticas» de cada grupo de mujeres, lo que ayudará a despertar este tipo de iniciativas en otros grupos. (leer más).

Las huertas de Bongowerou están cerca de la población, tienen una tierra fértil, una extensión importante y un embalse compartido en razonable armonía con los rebaños de los Peul, pero es un terreno inundable y cada año en la estación de lluvias el agua arrasa la huerta, fertiliza el terreno y destruye la mayor parte de la valla

Aun así, cada año las mujeres reconstruyen la valla y rehacen sus «planchas» para cultivar durante la estación seca.

Tras la reunión la imprescindible foto de grupo junto al granero bien aherrojado.

Por la tarde, reunión para el seguimiento y justificación de los proyectos 2025 y para escuchar las propuestas de posibles proyectos para 2026. Las Hermanas tienen un problema. Son sólo dos y el trabajo es mucho y muy disperso. De momento tenemos las peticiones de apoyo para las huertas de Koundara II, el nuevo granero para Koundara I, una nueva cocina para la escuela PAEFE y veremos qué deciden las mujeres sobre la cofinanciación de Bongowerou. Cuando tengamos la lista completa tras las seis semanas de estancia en Benin, será el momento de seleccionar.

Y nos siguen llegando noticias del resto de nuestros proyectos en el norte de Benin.

Hoy recibimos con alegría la instalación de agua para una familia en Pelebina a 5 km de Bougou. Se trata de una perforación manual que gracias a un pedal, unos filtros y a dos cisternas subterráneas, va a proveer de agua potable de forma sostenible a una familia de 12 miembros.

Todo ello es obra de dos técnicos de Bougou: Abel (a la izquierda en la foto) y Lanwi (a la derecha en la foto). En el centro el papá: Samuel, rodeado de buena parte de su familia.

El pasado mes de noviembre la «Escuela del Agua» celebró una nueva sesión de cursos en Bougou gracias a la acogida de Père Amos, nuestra contra parte. En ella desarrollaron la técnica que hace posible este pequeño milagro: que una familia tenga agua potable con un coste mínimo.

Hoy el mapa es más sencillo. Ya llegarán los complicados

Y mañana domingo, Proukagoubarou. Más proyectos de promoción de la mujer,… Aunque tienen una escuela que se está cayendo a cachos, debemos dejar que las prioridades las ponga la población.

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