En la región de Borgou, cercanas a Parakou, hay dos poblaciones en las que apoyamos sendos centros de acogida y formación en Oficios. Uno para chicas (Sirarou) y otro para chicos (Ouennou). Ellas se forman en costura y peluquería. Ellos en soldadura. Hoy hemos visitado los dos aprovechando su proximidad a Parakou.

Hemos acudido primero al más lejano: Ouennou. Por el camino hemos tenido un pequeño susto: uno de los autobuses que conectan Benin con Niger y Burkina Faso nos ha adelantado y prácticamente nos ha echado de la carretera. Afortunadamente ha sido en una zona amplia y con arcén que nos ha permitido salvar la situación, sin más que un pequeño golpe en el lateral del coche. Hoy viajábamos con nuestra contraparte

En Ouennou contamos con una escuela de soldadura para chicos de la calle, con una biblioteca para los centros escolares de la zona y con unas huertas para mujeres. Hoy, además, la visita tenía de especial ultimar los preparativos para un proyecto en el que hemos puesto mucha ilusión: la Escuela del Agua.

Se trata de una iniciativa de la ONG TADEH – Emas (Escuela móvil del agua). Desde que supimos de ella quisimos tener la posibilidad de desarrollarla en el norte de Benin, y pensamos que con el apoyo de nuestra contraparte y el saber hacer de los especialistas de TADEH va a ser todo un éxito.

La idea es transferir el conocimiento a personas del norte de Benin, que posteriormente puedan “aterrizar” pequeños proyectos que solucionen problemas cotidianos de las familias sobre todo en el medio rural. Os dejo el enlace a un vídeo que explica las técnicas que se pueden aplicar. Son unos 25 minutos
Este próximo mes de febrero tenemos ya organizado un curso piloto en Ouennou, que nos dará la medida real de las posibilidades de instalar una escuela permanente en Benin. Será del 4 al 19 de febrero y os lo contaremos a medida que se vayan produciendo novedades.


Hemos estado repasando los últimos detalles. Durante las últimas semanas hemos aprovechado para reforzar el sistema de energía solar, combinado con un generador de corriente; hemos decidido cambiar las cocinas tradicionales con fuego al aire libre, por otras que consumen fibra de coco y que son mucho más energéticas y medioambientalmente mejores y hemos seleccionado los mejores lugares para poder instalar una zona de exposición de todos los pequeños proyectos desarrollados durante el curso.




Todo ello, con la esperanza de poder tener de cara al futuro una escuela permanente de agua, con soluciones domésticas para suministro de agua potable, pequeño saneamiento de duchas, letrinas,…



Desde allí nos hemos ido a Sirarou. Hemos visitado las Huertas para mujeres y recorrido las instalaciones educativas: escuela de primaria y centro de secundaria, hoy vacíos y silenciosos al ser sábado.

Este año, a la zona de Huertas para mujeres, le han añadido una zona de experimentación y formación para mejorar el atractivo de las Huertas, y para que las mujeres acudan con mayor regularidad de lo que lo hacen. Hay una gran diferencia en las Huertas cuando las mujeres acuden con regularidad y cuando no lo hacen. Esperemos que funcione.




Por último, hemos comido en Sirarou un estupendo plato de alubias con salsa picante y pollo frito. En la sobremesa hemos repasado con nuestra contraparte. La evolución de los proyectos y las expectativas para este próximo ejercicio. Nos volveremos a ver el 19 y el 20 de febrero, antes de volver para España.

Esta noche cenamos con los estudiantes universitarios de las becas, pero eso os lo contaremos ya en la crónica de mañana de camino a Djougou para comenzar la revisión de los proyectos con Caritas Developement

