30 de enero de 2026. Continuamos trabajando desde la Misión de Bougou, junto a Père Amos y Père Emmanuel
Por la mañana teníamos previsto inaugurar un edificio de aulas en Ouaga y por la tarde escuchar a la población de Kamala-Boura. A pesar de que no tienen agua, parece que han comenzado con la escolarización de sus hijos e hijas, improvisando una escuela y pagando ellos mismos al maestro.

Una vez más, dejamos que nos lo cuente María:
«Hoy comienza el dia a las 7 para asistir a misa, desayuno y a continuación nos vamos al poblado de OUAGA. El año pasado los niños asistían a la escuela en unas condiciones francamente malas. Se impartían en un edificio pequeño, con apenas ventilación y totalmente hacinados. Foto junto a estas líneas. (Leer crónica 2025)

Nos solicitaron un edificio de tres aulas, y lo que estamos haciendo hoy es inaugurarlo. Para ello, los escolares, el rey, los ancianos, y los jovenes nos dieron la bienvenida. Sin embargo las autoridades locales y escolares se retrasaron una hora.
El antiguo CA (Jefe de Distrito), se conocía bien la historia de nuestra Alaine e hizo una intervención que resultó entrañable. En nuestro discurso hicimos hincapié en que si hay 143 alumnos y solo asisten 93, el absentismo es culpa de los padres. No queremos aulas vacías.
A continuación vinieron los regalos (pintada, gallina, un saco grande de cereal, igñames y cabrito).

Andrea, además, pudo entrevistar al rey. Está muy contenta con el material que está recopilando a lo largo de su estancia en Benin para su trabajo y para distintos artículos.
Después nos invitaron a unas beninoises fresquisimas. Casi les perdonamos la impuntualidad.»
Lo más preocupante ha sido que el Director de la escuela ha leído el discurso de los alumnos, por que según él, los alumnos no tienen el nivel suficiente. Hemos insistido en la asistencia a clase cada día y en el aprovechamiento del aprendizaje.

Afortunadamente tienen ejemplos a seguir. Ya hay un hijo de Ouaga que ha ido a la universidad y tenemos a otro en el Programa de becas de Bougou. Si lo han conseguido comenzando en las condiciones de escolarización primaria que tenían antes, ahora debería de resultar más sencillo.
En Kamala-Boura, no tienen agua potable pero si tienen una incipiente escuela
Se trata de un poblado Peulh que, como es habitual en los poblados de esta etnia, tiene varios asentamientos repartidos por la zona. Cogen el agua de los agujeros que han practicado en el cauce estacional que a estas alturas ya lleva muchas semanas seco

En la reunión las mujeres enseguida han hablado de unas huertas como opción, si tuvieran agua disponible en el poblado y los hombres han aceptado vallar el terreno a ceder a las mujeres, para que estas puedan trabajar sin problemas


Los rebaños de los Peulh, constituyen su principal dedicación y su única riqueza. Eso es, a la vez, un problema cuando el agua se obtiene de un lugar compartido, personas – animales. Junto a estas líneas se puede ver un tronco ahuecado para que sirva de abrevadero a los animales. Los ponen junto al lugar en el que las mujeres cogen el agua, pero os podemos asegurar, que hace falta usar la vara con ahínco, para conseguir que lo usen y no beban de la poza en la que está el agua para el consumo humano.
Nos ha sorprendido ver que han comenzado la escolarización de sus hijos e hijas


Es un espléndido síntoma. Sobre todo tratándose de Peulh. Tienen 53 alumnos inscritos y nos piden ayuda para una escuela comunitaria. Ellos han hecho el pequeño edificio de barro y están pagando cada mes al maestro (40.000 fr CFA = 60 €). Este tipo de escuelas, en función de su evolución, llegan a ser escuelas oficiales si mantienen el esfuerzo durante varios años. La Fundación Alaine ya tiene unas cuantas que han llegado a ser oficiales después de financiar la escuela comunitaria o escuela semilla: Yaari, Katoulanga, Petete,… muchos lugares en los que hemos visto, con satisfacción, cómo triunfaba la semilla de la escolarización.
María nos da su visión:
«Salimos a las 16 para el poblado de KAMALA-BOURA. La verdad es que está bastante retirado de todas partes. De hecho nos perdimos en una desviación.Tuvimos que dar la vuelta y coger la correcta.
Podia haber unas 60 personas esperándonos. Los niños estaban en la escuelita (que construyeron los padres), justo al lado. Mujeres, conté 38
El problema inicial que tienen es de agua. La van a buscar a un marigot que está mas o menos a 500 m. Hay dos en realidad y están muy cerquita uno del otro. Si hay agua en el primero ya no van al otro. Pero si escasea, en el primero beben las vacas y las mujeres van al otro. El aspecto y color es muy malo, sobre todo el del primero. Lógicamente hay bastantes niños con sus barriguitas hinchadas
Nos hablaron también de la escuelita. Es muy humilde, pero se preocuparon de tenerles unas mesitas y unos bancos muy curiosos. El profesor tambien lo pagan ellos.
Cuando les hacemos la pregunta sobre el tiempo que les va a quedar libre a las mujeres, algunas decían que se dedicarían a la manteca de karité, pero la mayoría optaban por la huerta. Quieren obtener productos para sus familias y para vender. Los hombres cuando fueron preguntados, respondieron que donarían el terreno al lado de la «pompe». El padre Amos les hizo hincapié en la conveniencia de que aportasen al día 25 francos y así irían haciendo «hucha» para las posibles reparaciones. Nos hicieron regalos: 2 gallinas e igñames
Como terminaba la crónica de ayer, hoy hemos visto las dos caras de la misma moneda: la educación. Los inicios son costosos, pero mantener el esfuerzo necesario también lo es. Tiene mucho mérito que en Kamala – Boura piensen en educación sin contar todavía con agua potable. Seguramente os volveremos a hablar de esta población.
El recorrido de hoy,…
Y mañana visitaremos dos villages sin suministro de agua potable: Alankpa y Mborko

Por el camino, llegando a Bougou, nos hemos encontrado con el servicio discrecional de reparto de alumnos. No te pido que lo mejores,…






