Hoy,… y todos los días del año

8 de mazo de 2025. Día de la mujer trabajadora

Alaine no entendía las diferencias de oportunidades de futuro por ser blanco o negro, por haber nacido en un continente o en otro,… y por supuesto, por ser hombre o mujer. Por eso la Fundación Alaine trabaja con un sesgo hacia las mujeres.

Tambien trabajamos con un sesgo hacia la vulnerabilidad. Y ahí nos volvemos a encontrar con la mujer, con las madres, con las hijas, con las chicas,…

Y qué duda cabe, que cuando hablamos de la periferia, no sólo nos referimos a los poblados alejados del asfalto, sino que, también hablamos de las personas más alejadas de unos mínimos derechos y más cargadas de todo tipo de obligaciones: las mujeres.

Y es que, en nuestra zona de trabajo, la mujer es la responsable de prácticamente todo. Ella, junto a sus hijas, es la responsable de ir a buscar el agua, la leña, moler el grano, preparar la comida,… Ella es la responsable de enviar a sus hijos a la escuela,… o no. De llevar a sus hijos a vacunar,… o no.

Por eso nuestros proyectos buscan dar capacidades a las madres para que puedan tener un trabajo digno y a partir de ahí, puedan mejorar la nutrición de sus hijos, enviarles a la escuela, preservar su salud,…. Por eso financiamos la alfabetización de las mujeres, las micro finanzas enseñándoles además a ahorrar,… para eso están las huertas, los pozos,… Queremos que las familias sean capaces de desarrollar “actividades generadoras de ingresos”. Y queremos, además, que lo puedan hacer con toda la dignidad que se merecen. Que es mucha, aunque ellas todavía no lo sepan.

En 17 años de trabajo, hemos podido ver la evolución de las mujeres en muchos lugares, sobre todo del norte de Benin. Hemos podido comprobar de lo que son capaces con un poco de apoyo. Las hemos visto tomar las riendas del futuro de su familia,… y hemos disfrutado enormemente, cuando nos lo han contado. Me emociona hasta las lágrimas escucharles y comprobar el orgullo que sienten al poder enviar a sus hijos, y sobre todo a sus hijas, a la escuela, pudiéndoles dar algo de dinero para que puedan ir a la cantina escolar.

Me emociona verles tomar la palabra en una reunión multitudinaria, para exponer su opinión,… cuando antes miraban temerosas al rincón de los hombres, para ver si podían hablar o no. Me emociona cuando nos piden un pequeño préstamo para poder retener el grano de su cosecha familiar, hasta que el precio suba unos pocos meses después. Me emociona que las mujeres de las huertas de Bougou, hayan preparado un paquete de semillas de su huerta, para que se las entreguemos a las mujeres de Koubly, que están comenzando unas huertas con nuestro apoyo. Luego, unas y otras, se encontrarán vendiendo verdura en el mercado de Bougou, pero su generosa solidaridad puede más que el resto de consideraciones. Conocen su sufrimiento porque ha sido el suyo y deciden ayudarles

Así son nuestras mujeres. Una mezcla de esfuerzo denodado, de generosidad desbordante y de alegría. Siempre dispuestas a compartir e inasequibles al desaliento. Por eso, las mujeres, son nuestras favoritas. Hoy,… y todos y cada uno de los días del año

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