7 de febrero de 2025. Continuamos con las visitas a los poblados de la provincia de NIKKI. Hoy nos tocan dos poblados bastante alejados y que carecen de suministro de agua potable.

Se trata de Guíribe y Goure Iribor.
Los poblados que hemos visitado los días anteriores estaban en la ruta de GOU-Poura, Boukanere, Sakabanssi,… Los poblados que hemos visitado hoy, en cambio, estaban en la ruta de Fombawi, Sansi,… Y hemos pasado junto a Goure Kasse y Gnesanda, dos poblados que ya nos parecieron muy lejanos, cuando hace unos años, les financiamos una Escuela Semilla y una bomba para suministro de agua.

Eran casi ya las 11:15 cuando hemos llegado a Guíribe. La población nos estaba esperando y para evitar que el paseo se hiciera más pesado por el calor les hemos dicho rápidamente que queríamos ir a ver el lugar donde las mujeres cogen el agua cada día
Lo suelo comentar siempre, pero es que al llegar y ver las condiciones en las que cada día las mujeres cogen el agua para el consumo familiar, siempre se me hace un cierto nudo en la garganta al ver las condiciones en las que lo hacen

Hoy, a unos 300 metros del poblado, hemos recorrido varios agujeros reforzados con troncos para intentar facilitar la tarea de las mujeres. Aún así, hace unos días nos contaban que una mujer había caído a uno de los agujeros y no podía salir. Afortunadamente, antes se había quitado el bebé de la espalda y al verlo allí solo, las otras mujeres, comprendieron que la mamá estaba abajo y la sacaron

Debido a la hora en la que hemos hecho la visita, en los pozos ya quedaba muy poca agua y era de pésima calidad
En los discursos, las mujeres han manifestado que el principal problema para ellas es el agua y que si la tuvieron, les gustaría trabajar unas huertas. Les he preguntado que cuántas querrían hacer una huerta y han levantado la mano mayoritariamente

A la vista de eso hemos pedido a los hombres que cedan y preparen un buen cierre en un terreno que esté lo más próximo posible a la bomba y que si además les quieren ayudar a trabajar en la huerta, les felicitaremos por ello.
Junto a algunas de las viviendas hemos podido ver pequeñas huertas elevadas

También querían una escuela para que sus hijos e hijas, pudieran comenzar la escolarización,…

Por ello en nuestro discurso además de contarles por qué nos llamamos Fundacion ALAINE, les hemos explicado que no somos familias ricas y que no tenemos una máquina para hacer dinero, pero que tenemos muchos amigos que “cotizan” cada mes y ellos nos permiten financiar algunos proyectos cada año.

En el caso de la escuela, les hemos pedido que comiencen ya. Que preparen un pequeño edificio de barro o de palos y paja para que sus niños y niñas comienzan la escolarización con un maestro que paguen los padres. De esa manera nos demostrarán que van a ser constantes y que están comprometidos con la escolarización de sus hijos e hijas. Así podrán tener su escuela: sin sentarse a esperar la ayuda, si no saliendo al paso.

Nos han regalado grano y algunas gallinas y nos han acompañado hasta los coches como nos han recibido: cantando y bailando
Desde allí nos hemos ido a Goure Iribor, precedidos por una moto que se aseguraba de que no equivocáramos el camino.
Cuando hemos llegado hemos repetido la historia pero con bastante más calor. El agua se encontraba a unos 800 m de distancia en suave descenso desde el poblado. Unos 10 m de desnivel que luego hemos tenido que remontar

El agua escasa y de pésima calidad, aunque los agujeros entrañaban menos peligro que en Guíribe. Las mujeres han vuelto casi de vacío: apenas han conseguido llenar un tercio de sus palanganas

En este poblado la historia se ha repetido: necesitan suministro de agua potable, las mujeres quieren trabajar unas huertas y aunque hay una escuela a unos 2 km, necesitan que los más pequeños puedan comenzar su escolarización en el poblado. Pedían una escuela bombón, que es como llaman aquí a las escuelas de preescolar.
Nuestro discurso ha sido prácticamente idéntico al anterior aunque, quizá por la hora, con toda la población mucho más alborotada y parlanchina a destiempo, que en Guíribe.

Cuando nos han acompañado con los regalos hasta el coche, hemos visto que la rueda delantera izquierda de nuestra Toyota, estaba baja. A la vista del itinerario de vuelta, hemos decidido cambiarla. Pese a ello hemos conseguido llegar a una hora bastante parecida a la de los dos últimos días, tras recorrer un total de 97 km
Mañana tenemos la visita a otro poblado que tampoco tiene suministro de agua potable: Goure Lorkor. Esperamos no estar muy tarde de vuelta ya que a la tarde tenemos la revisión de cuentas de los proyectos de 2024





