Boo y Goure Yombou, necesitan agua

14 de febrero de 2026. Amanecemos en Nikki

Una de las actividades que nos va a llevar más tiempo en estos días de estancia en Nikki, va a girar alrededor del agua potable. Nos tocará inaugurar bombas de suministro financiadas en 2025 y visitar villages sin suministro de agua potable. Hoy hemos visitado 2 de éstos últimos: Boo y Goure Yombou

Lo hemos contado en numerosas ocasiones. Los proyectos del AGUA son los más básicos, pero sin ellos es imposible avanzar. Os lo contamos en la Crónica del 25 de enero de este año: el AGUA es salud, el AGUA es promoción de la mujer y el AGUA acaba siendo educación al liberar a los hijos y sobre todo a las hijas de la pesada carga de ir a buscarla y poder ir a la escuela.

Por eso dedicamos tanto tiempo a estas visitas. Son importantes para nosotros por que lo son también para ellos. Por otro lado son visitas largas por que nos queremos asegurar de cuanta es su necesidad. Cada año vemos más poblados con falta de agua, que aquellos a los que les podemos financiar el suministro y queremos asegurarnos de que atendemos a los que tienen más necesidad y van a suponer un mayor impacto. Por último, tenemos una responsabilidad con los Donantes y queremos saber que sus donaciones están aplicadas con rigor a los lugares más necesitados.

Por eso visitamos los poblados, los geoposicionamos y pedimos a las mujeres que nos enseñen dónde cogen el agua. Resulta demoledor. Siempre se me hace un nudo en la garganta viendo las condiciones en las que cogen el agua. A continuación un par de fotos. Son del año pasado. Nos las enviaron las Hermanas, están tomadas en el final de la estación seca y se corresponden con los dos poblados que hemos visitado hoy:

Por último, en cada visita, negociamos la participación de la población. Tienen que cubrir unos mínimos que garanticen el mantenimiento de la bomba. No serán prioritarios por aportar más sino por la necesidad y el impacto que suponga el proyecto teniendo en cuenta el número de beneficiarios. También les hacemos siempre la misma pregunta a las mujeres: «¿qué haríais con el tiempo libre si tuvierais el agua potable, abundante y a vuestra disposición, en el poblado?

Nosotros ya sabemos cual es la respuesta correcta, pero queremos que la idea sea suya. Las mujeres de estos poblados, están poco acostumbradas a hablar en público y menos delante de los hombres, pero siempre hay alguna que, al rato, contesta «me gustaría poder trabajar unas huertas». La mayor parte de las mujeres levantan la mano para indicar que ellas también lo harían.

Las mujeres no pueden disponer libremente de un terreno para trabajar unas huertas. Por eso siempre dicen «poder trabajar». Necesitan el permiso de los hombres. Por eso, en ese momento y conteniendo nuestra alegría para no darle un abrazo a la mujer que ha hablado, nos dirigimos a los hombres y les pedimos la cesión de un trozo de terreno junto a la bomba, para que las mujeres puedan trabajar sus huertas. Además, los hombres tendrán que vallarlo para que los animales no estropeen el trabajo de las mujeres,… Eso será un añadido a su participación en el proyecto y prácticamente su llave para la «triple corona»: agua + huertas + escuela. Quedará aún mucho trabajo por delante, pero el paso dado en esa reunión si se desarrolla así, es enorme.

Las visitas de hoy

La primera visita ha sido a Boo. Nos han guiado con una moto. Cuando hemos llegado no nos estaba esperando nadie en el village, por lo que cuando las primeras mujeres que han aparecido les hemos dicho que nos llevaran al marigot donde cogen el agua.  Estaba a unos 800 metros. De camino hemos visto en el pueblo un depósito elevado que al principio nos han dicho que no tenía agua.

Llegados al riachuelo, parece increíble que de esos agujeros pueda salir agua para un poblado de más de 400 personas.

Hemos mirado en las vasijas de las casas y era agua sucia. Al hablarles de la bomba que hemos visto antes de llegar al village, reconocen que sí. Que cuando el marigot no da suficiente van allí. Está a 1 km. La segunda vez que les hemos preguntado por el depósito elevado que hay en medio del pueblo, han corregido su primera respuesta y nos han dicho que «casi» no da agua. Esas «idas y venidas» no nos gustan nada. No han sabido explicar si es un problema de la bomba o qué. Hemos dejado encargadas a las Hermanas para que averigüen qué es lo que pasa realmente.

Desde allí nos hemos ido a Goure Yombou detrás de otra moto. El recorrido ha sido bastante movido. Una visita totalmente distinta

Cuando llegamos nos estaban esperando y al decirles que queríamos ver dónde cogen el agua, han salido corriendo a por sus palanganas. Se ve que en la espera habían dejado de hacer algunos viajes. El lugar es una poza que comparten con los animales a los que han puesto un tronco ahuecado como abrevadero.

En este caso está clara la situación. La poza está a unos 2 km del poblado. Todas las mujeres han bajado con sus palanganas y todas han subido cargadas de agua

De vuelta al poblado, comienza la reunión. En esta zona necesitamos doble traducción: de francés a Batonou y de éste a fulfulde. Afortunadamente el chico que nos ha guiado con la moto se ha ofrecido a traducir directo de francés a fulfulde. Una suerte. Además lo ha hecho bien.

La petición es lógicamente de una perforación para suministro de agua, pero por si acaso nos piden también mezquita y escuela. Les contestamos que no financiamos ni mezquitas ni iglesias y que lo que tienen que hacer con la escuela, es comenzar pagando a un maestro y reunirles cada día en un cobertizo hecho por ellos. Orgullosos, nos han dicho que han comenzado este curso:

Las huertas han salido rápido a la palestra y la autorización de los hombres ha sido inmediata. Una visita fructífera,… probablemente para todos. La vuelta ha sido larga y pesada. Comíamos pasadas las 15:30 horas con una buena paliza en el cuerpo.

En el recorrido de hoy,… Google no encuentra el camino a Goure Yombou. Le presentaremos al de la moto:

Y mañana, en principio día de descanso. Si hubiera alguna novedad os la contaríamos

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