25 de enero de 2025. Hoy inauguramos el Centro de Acogida y Formación ALAINE de Abitanga

Hemos amanecido en Djougou y tras un poco más de hora y media de viaje, hemos llegado a Abitanga.
Esta es una visita que siempre hacemos en fin de semana, pues las hermanas regentan un centro de salud con maternidad, dispensario y centro nutricional. La maternidad la financiamos nosotros en 2011. Es un proyecto del que nos sentimos muy satisfechos, pues atiende a una gran región que no cuenta con ninguna otra opción sanitaria disponible.

En esta ocasión tenemos un cometido adicional. Se trata de inaugurar un centro femenino de acogida y formación para chicas sin escolarizar de los poblados circundantes. La formación que reciben las chicas es integral y abarca los conocimientos generales para obtener el graduado escolar y los oficios de Costura y Peluquería.




El centro se compone de: talleres, dormitorios, comedor, cocina africana y wc + duchas. Comenzó a funcionar hace apenas tres meses y al día de hoy cuenta ya con nueve chicas y dos aspirantes más.

Al llegar nos dieron la bienvenida con el tradicional vaso de agua y las chicas nos obsequiaron con unos primeros bailes y canciones de acogida

A continuación las hermanas tenían prevista una misa de campaña junto a los edificios del centro a inaugurar. Cuando llegó el momento hicimos un recorrido por las distintas instalaciones. Al final me llegó el turno para intervenir y aproveché el momento para contar nuestra pequeña historia y animar a las chicas aprovechar la oportunidad que se les brinda para poder tener el futuro en sus manos.

Durante la comida llegaron lo que yo llamo las “historias sagradas”. Las hermanas nos fueron contando las historias de alguna de las chicas. Una había llegado del sur donde había estado en el servicio doméstico desde muy pequeña. Otra llevaba tres años en Nigeria y al verla dolía pensar con cuantos años y con qué tamaño, ya trabajaba al servicio de una familia nigeriana. Ni que decir tiene que en estos casos, las chicas no obtienen ninguna compensación económica.




En otro de los casos las hermanas habían acordado con la mamá que su hija se incorporaría al centro cuando estuviera terminado, pero la mamá falleció y la abuela quería que su nieta se quedara junto a ella para realizar las tareas pesadas. Fue necesario discutir y apelar al resto de la familia para poder conseguir que la chica se incorporara finalmente a la disciplina del centro. Dada su tierna edad las hermanas han decidido incorporarla a estudiar la primaria y en función de sus capacidades le guiarán por un itinerario u otro. Seguir a secundaria y bachiller o bien optar por un oficio.
El centro cuenta también con una huerta que las chicas trabajan y aprenden a gestionar para colaborar en su sostenimiento. Está previsto también que inicien una pequeña granja.


Por la tarde, vimos las cuentas de las obras del centro repasamos las facturas y aprovechamos para realizar la entrega de las gafas que Ecovision nos dona cada año. En esta ocasión irán al hospital de Tanguietá que tiene oculista. Allí serán más útiles que nunca.

Ya atardecía cuando las chicas y el equipo responsable de ellas nos obsequiaron con una soirée recreativa. Bailes, coreografías, pequeños sketch de teatro,… Siempre con su moraleja relativa a la educación y más en concreto a las discusiones familiares previas a que se hayan podido incorporar a la disciplina del centro.

Tras la cena, un buen rato de sobremesa y nos llegó el merecido descanso.
26 de enero de 2025
Ayer sábado ganó el equipo local de fútbol y esta noche la música no ha dejado de sonar.
La misa dominical en Abitanga es también a las ocho y allí nos hemos presentado tras un rápido desayuno.
El resto de la mañana lo hemos dedicado a comprar Artesanía a las hermanas, a visitar a la reina que ha sido operada de un ojo y parece que se encuentra ya estupendamente pero aún no puede hacer vida normal. Se trata de una mujer muy activa y que apoya firmemente al grupo de mujeres de Abitanga. Cuando volvíamos de la visita hemos visto pasar el moto triciclo cofinanciado junto a las mujeres, que pese a ser domingo, no deja de trabajar.

Durante nuestro paseo hemos podido observar que el fútbol aquí también levanta pasiones. Normalmente siguen las principales ligas, entre ellas la española, con mucha atención y lo hacen en pequeños chamizos que lo único que tienen es una antena parabólica y una televisión. Allí previo pago de la entrada disfrutan de su afición y lo hacen con gran algarabía


Comida, breve descanso, foto de equipo y despedida. Hoy ha sido un poco más larga y un poco más triste que de costumbre. La hermana Flor se marcha de Abitanga, se marcha de Benin, después de un montón de años y eso pesa en el alma. Lo que no pesa tanto son sus dos maletas donde lleva toda una vida.



La vuelta a Djougou ha sido un poco más rápida que la ida. En hora y 20 ya estábamos en el centro Saint Anbroisse.
Hoy nos ha tocado también despedirnos del equipo de Cáritas. Hemos celebrado una cena con todos ellos.
Mañana nos vamos a Yaoura y de camino visitaremos el centro Claude Temple de Kpabegou. Otro centro de acogida y formación para chicas, que en este caso gestiona la Sociedad de Misiones Africanas. SMA. comenzamos a financiarlo en 2023 de la mano del difunto Père Ramón Bernard.

Y todo eso no sé cuándo lo podremos contar, porque en Yaoura la cobertura brilla por su ausencia.

