Desde hace ya bastantes años que en la Fundación Alaine distribuimos nuestros esfuerzos solidarios en determinadas épocas del año y quizá quienes nos apoyáis, os preguntéis porqué.
De enero a mayo, las donaciones recibidas las dedicamos a EDUCACIÓN. Junio, julio y agosto, a PROMOCIÓN DE LA MUJER. En septiembre las BECAS UNIVERSITARIAS. Octubre, noviembre y diciembre, recaudamos fondos para la SALUD NUTRICIONAL Y EL AGUA. ¿Por qué?

Normalmente los proyectos de EDUCACIÓN planteados en enero son proyectos de infraestructuras que necesitan meses de «estación seca» para poder construir. Se trata, además, de infraestructuras que deberán estar rematadas en el mes de septiembre de cara a la «vuelta al cole»
Existe una razón adicional en el caso de la EDUCACIÓN. Es conocido nuestro objetivo de querer dedicar el 50% de nuestra recaudación anual a proyectos en este ámbito. Por ello, le dedicamos la mitad del año: de enero a mayo y septiembre con las BECAS UNIVERSITARIAS. Seis meses de doce.

En cuanto a la PROMOCIÓN DE LA MUJER, es a la vuelta de las lluvias, cuando las mujeres necesitan añadir actividades generadoras de ingresos a sus tareas cotidianas. Por eso junio, julio y agosto, meses lluviosos durante los cuales las familias están trabajando en el campo, los dedicamos a conseguir la financiación para esos proyectos que iniciarán su desarrollo antes de que acabe el año y asegurarán sus resultados durante los siguientes años. Muchos años, ya que se trata de fondos rotativos para microfinanzas, huertas comunitarias, creación de actividades generadoras de ingresos a través de la cofinanciación de equipos productivos,…
Y entonces llega el tiempo de la SALUD NUTRICIONAL Y EL AGUA

Las Campañas de Salud y nutrición: octubre y noviembre, que son los meses en los que muchas familias del norte de Benin y de Togo, tienen ya la «despensa» vacía. No han recogido todavía la cosecha de ese año y no les queda nada ya de la cosecha del año anterior. Ante esos dramas repetidos cada año, es necesario contar con un esfuerzo adicional. Por eso la mayoría de nuestras Cenas Solidarias se celebran en estos meses. Es preciso sacar toda la artillería, para conseguir el objetivo.
Y por supuesto, el AGUA. No hay ninguna posibilidad de tener salud si el agua que se consume, se recoge de una poza de agua estancada compartida con los animales. Por ello, el mes de diciembre, que es el mes en el que los Donantes son más generosos, lo dedicamos a la Campaña del AGUA, complementaria a la de la salud nutricional.
En el caso del agua, existen también razones adicionales. La mejor garantía de que un pozo abierto o una perforación profunda no se quede sin agua a lo largo de los 12 meses de cada año, es hacerlos al final de la estación seca. Esto es finales de marzo a primeros de mayo. En primer lugar por que las máquinas tendrán mejor acceso al lugar en el que deberán desarrollar su trabajo y en segundo, por que la perforación se realiza cuando el nivel freático se encuentre en mínimos anuales.
Este es nuestro esquema de trabajo forjado durante 19 años de proyectos solidarios de EDUCACIÓN, PROMOCIÓN DE LA MUJER, SALUD NUTRICIONAL Y AGUA
Como se puede deducir de los párrafos anteriores, la recaudación via donaciones no coincide temporalmente con la aplicación de esos fondos a sus proyectos correspondientes,… pero casi. En EDUCACIÓN se construye mientras se recauda. La PROMOCIÓN DE LA MUJER tiene un cierto retraso pero la parte principal (las cofinanciaciones) exige anticipar los fondos para la compra de los equipos productivos. La campaña de SALUD se invierte durante todo el año a razón de envíos trimestrales y el AGUA, se recauda en diciembre y se comienza a aplicar en marzo.
Así que ya sabéis,… los Socios/as con cuotas mensuales o trimestrales, repartís vuestras donaciones por las diferentes campañas y los Colaboradores/as, si no decís nada en contra, vuestras transferencias se dedicarán a la campaña en marcha en ese momento
Por último, destacar que independientemente de la campaña / mes en el que nos encontremos, siempre hay hueco para una donación dedicada a otro objetivo. Si en plena campaña de educación alguien quiere donar para salud, nuestro «control de gestión» nos lo permite y ese importe se asigna a la campaña correspondiente. ¡Faltaría más!

