Hoy la jornada ha comenzado muy temprano. A las 5:30 ha sonado el despertador y nos hemos puesto en marcha. Para las 6:30 estábamos ya en camino hacia el norte
El camino es muy conocido y nos ha sorprendido este año con la carretera en bastante mejor estado que los años anteriores

Al final hemos tardado un poco más de lo que nos decía GOOGLE pero para las 14:00 horas estábamos sentados en la mesa para comer con los Misioneros de Bougou
Por el camino, como no, hemos parado en Dassa y nos hemos tomado la habitual tortilla picante con una beninoise bien fría

Tras poner un poco de orden con las maletas ya en la habitación, hemos salido a nuestra primera visita: la inauguración de un edificio de tres aulas para la escuela primaria de Bougou. El año pasado en la estación de lluvias se les había arruinado un edificio y habían improvisado otro con la chapa que habían recuperado del tejado del edificio antiguo
Os lo contamos en nuestra visita del año pasado. Leer más

Como en las mejores ocasiones, nos esperaban los alumnos en formación y nos han cantado mientras desfilábamos por el interior del pasillo que nos habían creado. Un gustazo.
En primer lugar han llegado los discursos y después la inauguración del edificio con la consiguiente visita al mismo




Luego los niños estaban contentos y nos han seguido queriendo compartir un rato más con nosotros
De vuelta a la misión ha aparecido un problema que podemos calificar de primer mundo, pero que a mí, apenas aterrizado todavía en esta parte del mundo, me ha parecido poco menos que insoslayable.
El iPhone al que transfiero las fotos de la cámara, en el que las reduzco de tamaño para después incorporarlas a una crónica que dicto directamente en la aplicación que tengo instalada en dicho teléfono y que posteriormente publico,… por supuesto con ese mismo teléfono,… había dejado de funcionar y a la hora de escribir esta crónica, todavía no funciona: sigue con la pantalla negra y sin responder a ningún botón ni iniciar un posible proceso de carga.
Afortunadamente siempre traigo un teléfono viejo en el que incorporo la tarjeta sim española por si hubiera algo que atender de urgencia. Con él, y una vez recuperado el resuello, he intentado un plan B que me permita seguir cumpliendo con mi compromiso de enviaros la crónica diaria de nuestra actividad
Pues si esta crónica llega a tus manos y la estás leyendo es que ha funcionado el plan B aunque todavía aspiro a volver a recuperar el plan A




Mañana tendremos más visitas y trataremos de contarlas pero hoy me voy a ir a la cama cansado de un día muy largo y fatigoso pero muy satisfecho por haber sido capaz de elaborar y realizar, casi desde cero, un plan B que me permita seguir narrando nuestro viaje


