En la Fundación Alaine, trabajamos para crear oportunidades allí donde no las hay. Para ello utilizamos varias líneas de trabajo: educación agua, salud, promoción de la mujer y financiamos diferentes proyectos intentando que sean coherentes entre sí y acordes con las necesidades y la voluntad expresada por los beneficiarios.
Algunos de esos proyectos nos llevan a financiar infraestructuras: edificios de aulas para primaria, secundaria o bachiller, centros de acogida y/o de formación en oficios, maternidades, internados,… Son proyectos que tienen un comienzo y un final. Proyectos que no se inician hasta tener la financiación necesaria y que, por ello, siempre resultan bien y cumplen su finalidad.
Lo mismo ocurre con los proyectos en los que se financia equipamiento o en los que se realizan apoyos puntuales. Hay financiación, hay proyecto,…
Cada año sabemos que queremos financiar una decena de proyectos de suministro de agua potable, pero la realidad se adapta a las posibilidades de financiación. Hasta la fecha siempre cubrimos nuestros objetivos, pero no tendría por qué ser siempre así.

Pero hay otros proyectos que denominamos «recurrentes» Son proyectos en los que desde la Fundación Alaine, hemos asumido financiarlos durante un plazo determinado o incluso,… sin fecha de vencimiento. Se trata de proyectos que cada 1º de enero, cuando comienza el año, sabemos que nos enfrentamos a la obligación de financiarlos. No son muchos y hay uno especial: el Centro Nutricional de las Terciarias Capuchinas de Nikki. (Arriba en la foto, en la visita de febrero de 2024).
Un proyecto recurrente nos obliga a una disciplina de recaudación de fondos y agradecemos cuando un Donante se vincula a este tipo de proyectos ya que supone una garantía adicional de continuidad. Es el caso de la Fundación Carmen Gandarias que apoya de forma ininterrumpida este proyecto, desde el año 2020. Equipamiento, suministros nutricionales y sanitarios, salarios del personal local,… Sin la Fundación Carmen Gandarias nos resultaría mucho más difícil. ¡Muchas gracias!
El resto de la financiación necesaria para este importante proyecto de salud materno infantil lo conseguimos cada año, con las Cenas solidarias de otoño.

El resto de proyectos recurrentes vienen derivados de la financiación de los Centros de Acogida y Formación. Estos proyectos sabemos que nos van a exigir un apoyo posterior para su adecuado funcionamiento. Cada curso hay que pensar en los sueldos de los maestros en el oficio de que se trate, y en los materiales necesarios para las prácticas,… También en la manutención, aunque las chicas acogidas y en formación, siempre colaboran para minimizar ese coste.
Son los Centros de Nikki, Segbaná, Pereré, Kpabegou, Sirarou o Ouennou. En este caso la financiación viene de la Campaña anual de Promoción de la Mujer.


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