En plena campaña de salud materno infantil 2025 – 2026, hacemos un resumen de lo conseguido en los 12 últimos meses. Un resumen realizado de cara a transmitirlo a los asistentes a las cenas solidarias dedicadas a este fin, pero que merece la pena contar a todos.
Una buena parte de la campaña de salud, la basamos en el suministro de agua potable a poblaciones que no la tienen y en la animación posterior, a esas poblaciones, para que trabajen unas huertas comunitarias. La razón es simple: no hay una buena salud si la nutrición es paupérrima y se consume agua en mal estado. En este sentido, la última campaña del AGUA ha culminado con 5 pozos abiertos y 9 perforaciones profundas. Un récord para nosotros que trataremos de batir en la próxima Campaña de Agua en 2026.

Una de esas perforaciones profundas, la hemos realizado en Bayakou, un poblado que ha sido capaz de crear su propio centro de salud. Un centro humilde y ambicioso a la vez. Cuando les visitamos, nos pidieron muchas cosas, pero priorizaron el agua. Hoy ya tienen a la puerta del centro de salud el suministro de agua potable y – atención espoiler – en esta nueva campaña de salud, les pensamos llevar el agua hasta el interior con una sencilla instalación solar.
Otro de los hitos de la anterior campaña de salud fue el apoyo a maternidades aisladas, a través de la financiación de módulos de vacunación, incineradores (para desechos sanitarios) y «vidoirs» (para desechos de los partos). Yaoura, Igberé, Kerou, … En la foto, el módulo de vacunación de Yaoura en pleno funcionamiento.
Destaca la actuación en Tchalinga. Fruto del trabajo bien hecho, la maternidad que financiamos en 2020 junto a la Fundació ORDESA y una familia muy amiga de la Fundación Alaine, ha recibido en 2025, la máxima categoría en su clase. Eso nos obliga a mejorar las instalaciones. La primera fase ya está concluida en estos últimos meses y en esta próxima campaña esperamos poder rematar las mejoras solicitadas. Pese al esfuerzo a realizar, supone un reconocimiento a nuestra labor y sobre todo a la de nuestra contra parte en este proyecto: la beninesa Fundación Vida para Todos.
Pequeños hitos que para las poblaciones afectadas no lo son tanto. Aunque suene exagerado, estas modestas pero muy efectivas inversiones, suponen en muchísimos casos, la diferencia entre la vida y la muerte. Nosotros estamos orgullosos de la labor realizada y esperamos que los Socios y Colaboradores, que lo han hecho posible, lo estén también.