Fundación Alaine

Proukagoubarou y PAEFE

17 de febrero de 2025. Amanecemos en Kpari

Hemos desayunado temprano y a las 7:30 nos hemos puesto en marcha hacía Proukagoubarou, un village que ya conocemos y hemos apoyado en el pasado: un pozo para unas huertas para las mujeres. Enlacé ayer la crónica de 2022

Algunas ya nos estaban esperando, pero ha sido necesario esperar un rato para tener un número suficiente. Al final se ha congregado toda la población e incluso una delegación de un poblado vecino que venía a pedir agua.

Por lo que se refiere a la población de Proukagoubarou, quieren ayuda para hacer un cierre más sólido en las huertas, para tener un granero comunitario, otro pozo y un edificio de aulas para su escuela

Proukagoubarou. El cuadrado rojo es la huerta

En cuanto al pozo, he hecho referencia a la petición del poblado vecino que no tiene agua potable. ¿Qué os parece más urgente? ¿Vuestro segundo pozo o el primero de Billibureau?

En relación con el resto, les hemos hablado de compartir el esfuerzo. Les hemos pedido que se lo piensen, lo hablen y nos hagan una propuesta

Nos han llevado a ver los emplazamientos posibles para el granero comunitario. Terrenos de los que ya cuentan con el permiso del propietario.

Después hemos visitado la huerta. El pozo parece que necesita una buena limpieza y el cierre les exige mucho trabajo cada año, al comienzo de cada temporada. Por lo demás, la huerta está muy chula.

Nos parece un excelente trabajo pues conviven mujeres de 4 etnias y eso nunca es fácil.

Nos han regalado un gran saco lleno de ñames, por la visita y nos hemos sacado una foto

En el camino de vuelta y ya en la pista de Kpari, hemos parado en Bombonkparou. Una pequeña aldea en la que ocho mujeres han financiado su propio granero y comenzado una huerta que presenta muy buena pinta. Las hermanas les están haciendo un cierto seguimiento.

Hemos llegado a comer a la misión a bastante buena hora, pero la que no lo era tanto, ha sido la hora en la que hemos comenzado el festejo con la escuela PAEFE. Tras un breve descanso y bajo un sol de justicia nos hemos ido a disfrutar de lo que habían preparado las hermanas junto a los alumnos y los profesores

Las escuelas PAEFE, son escuelas que pretenden dar una última oportunidad a chicos y chicas entre nueve y 15 años que no han pisado nunca una escuela. Dos primeros cursos en batonou, la lengua local y otros dos en francés para acudir al examen estatal que les puede dar acceso al título de graduado escolar. Aquel que les permitirá, si así lo desean, continuar con la educación secundaria o acceder al aprendizaje de un oficio.

Además de los conocimientos generales, en este tipo de escuelas, los alumnos conviven con las prácticas en distintos oficios: albañilería, costura, trabajo con madera, huerto, cuidado de animales,… también con las artes escénicas como teatro, danza,… como nos han demostrado hoy

Nuestro primer proyecto con las hermanas Argentinas fue precisamente un edificio de aulas para la escuela PAEFE y las letrinas.

También les solemos apoyar con las camisetas que nuestras amigas de ACAMBI nos donan tras la carrera anual contra el cáncer de mama en Bilbao. Este año no ha podido ser, muy a nuestro pesar y a la buena voluntad de ACAMBI. Un problema sobrevenido, lo ha impedido. Seguro que pronto recuperaremos esta buena costumbre.

El festival que nos han preparado ha sido una auténtica gozada. Han representado varios cuentos de animales basados en tradiciones africanas. Lo han hecho con máscaras confeccionadas por ellos mismos. También hemos disfrutado con el Teck la tradicional danza Bariba. Y no ha podido faltar un sketch teatral en el que han representado la realidad del “vidomegon”. Una cada vez menos arraigada costumbre, por la que familias necesitadas del medio rural, confían alguna de sus hijas a familiares lejanos que viven en la capital. Se supone que van a tener una mejor vida y van a poder ir a mejores escuelas, pero la realidad es que se convierten en empleadas domésticas sin sueldo, solo con obligaciones y sin ningún derecho.

Nos han regalado unas prácticas mochilas confeccionadas por ellos mismos y una vez terminado el festival cada uno se ha ido a sus obligaciones

A nosotros nos han venido a buscar para que viéramos como cuidan el árbol que plantamos el año pasado. Un mango que presenta un excelente aspecto y bajo cuya sombra, espero poder disfrutar dentro de algún tiempo

Y mañana tenemos un encuentro con todas las mujeres de los diferentes grupos con los que trabajamos. Será aquí en la misión y os lo contaremos

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