Lunes 22 de enero de 2024. Hoy cambiamos de sede. Hoy nos vamos a Yaoura, un lugar del que Google Maps nos dice que no encuentra ruta para acceder. Nosotros la encontramos pero no merece el nombre de ruta y debe ser por eso que GOOGLE no lo tiene en cuenta.
Tras preparar las maletas y desayunar, nos hemos ido a comprar pan para nuestra estancia en Yaoura. Allí no solo no hay cobertura, tampoco hay pan ni muchas otras cosas.
Hemos metido las maletas en grandes bolsas de plástico para evitar que se llenen de polvo en el trayecto hasta Yaoura, nos hemos puesto en camino.

Siempre elegimos enero y febrero para nuestra estancia principal en el norte de Benin.esos meses tienen muchas ventajas. Una de ellas es que se supone que por las noches baja algo la temperatura, aunque este año parece que está siendo la excepción. También tiene sus inconvenientes. Uno de ellos es que es demasiado temprano para que los buenos mangos estén maduros.
Pese a ello, con los años, vamos conociendo algunos trucos y algunos sitios en los que maduran antes que en tros. Uno de esos sitios es Kpabegou. Alli hay un lugar en la carretera en el que siempre suele haber unas mamás que venden mangos. 1000 francos por varios mangos de un buen tamaño y por lo que hemos visto después de excelente sabor.
Tras la compra, hemos llegado a Copargo el lugar en el que hemos quedado con Père Jean Claude, el párroco de Yaoura. Con él hemos ido a visitar a las Hermanas de la Campaña, una orden francesa que trabaja en la comuna de Copargo. El año pasado, conocimos a Sor Prisca y con su contacto hemos intentado abrir una vía de colaboración que nos permita animar en los poblados de la parroquia de Yaoura, el trabajo de las mujeres, ya sea en huertas o a través de las micro finanzas.
Hemos dejado la semilla de una posible colaboración en ambas partes, de forma que reflexionen y vean cuál sería la mejor manera de que con nuestro apoyo pudieran realizar el trabajo de promoción de la mujer tan necesario en la zona.
La ruta hasta Yaoura está peor que los años anteriores. Se ha degradado por el efecto de las últimas lluvias y nos ha obligado a ir más despacio de lo habitual. hemos llegado para comer descargar las maletas y descansar un rato.
Tras el descanso, nos hemos ido a visitar dos de los pozos que financiamos en 2023. Banikani y Souroure Bio. Hemos ido andando con un balance final de algo menos de 7 km.
En Banikani nos han hablado de varias necesidades. Algunas como un triciclo para transportar la leña nos han parecido muy alejadas de sus posibilidades. Otras sin embargo, como la petición de un centro de formación para que las chicas no se tengan que ir al éxodo y puedan quedarse y aprender un oficio en la localidad, nos han parecido muy atinadas, pero habrá que encontrar una solución adecuada a la magnitud de la población.
Una parte de la población también nos ha pedido un pozo adicional, ya que, al parecer, el lugar en el que dijo el pocero que había más agua y en el que hizo el pozo, les pilla más lejos de su vivienda que de las de otros lugareños. Les hemos hecho ver que nosotros priorizamos aquellas poblaciones que no tienen agua, antes de duplicar los pozos para la conveniencia de algunos.
A Souroure Bio, hemos llegado con la música pegada a nuestra espalda. Durante todo el trayecto, y no ha sido poco, han venido sin parar de tocar.
Allí nuevamente, los agradecimientos de los paisanos y la alegría del agua. En este caso, bastante más explícita que en Banikani.
Las mujeres nos han pedido micro finanzas porque quieren hacer comercio con el que poder mejorar la economía familiar.
Por lo demás, seguimos sin cobertura. Apenas la suficiente por la noche para conseguir pasar unos pocos mensajes de texto de WhatsApp. imposible pensar en una crónica con fotos aunque siempre las reduzco de tamaño.
Mañana seguimos en Yaoura,…