La salud nutricional de Koni

Hoy nos ha tocado visita de prevención y seguimiento nutricional en Koni, un pequeño poblado en el que caben muchos, muchos, muchos niños.

Hemos llegado pronto y como siempre en cuanto aparecemos, las mujeres y los niños se empiezan a arremolinar. Es día de «locotoro», que es como llaman aquí a las tareas sanitarias que realizan las hermanas terciarias de Nikki.

Han sido cuatro horas pesando niños midiéndolos y evaluando su salud nutricional. El resumen, casi 200 niños han pasado por la evaluación nutricional y afortunadamente en este caso, la mayoría han aprobado. La salud nutricional de Koni es moderadamente buena. Otra cosa es que muchos de ellos han dado positivo en la prueba de la malaria.

Las Terciarias Capuchinas llevan a estas visitas de prevención, una farmacia ambulatoria que les permite intentar atajar estos casos de paludismo. También llevan harina enriquecida con la que enseñar a las madres a mejorar la nutrición de aquellos que presentan algún nivel por debajo de lo conveniente.

Hoy hemos comido tarde pero satisfechos por la labor realizada y los resultados obtenidos.

Por la tarde hemos recogido el encargo que habíamos realizado a un taller de costura local. Les entregamos cuatro paños de tela y nos han devuelto unos 160 gorros de cirujano para poner a la venta a nuestra vuelta y poder colaborar en la financiación de la leche enriquecida que necesitan los niños desnutridos de Nikki

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