Kerou

Levantarse a las 6:00 de la mañana tiene muchas ventajas. La primera es qué disfrutarás de un fresquito que no se volverá a producir hasta el día siguiente. Eso sí, a la misma hora. Todavía estamos en tiempo de «harmatan» lo que supone que a la noche refresca la temperatura, aunque los edificios que han cogido mucho calor durante el día no acaban nunca de refrescarse.

Nos hemos puesto en marcha por la pista que une las capitales de ambas provincias que no es más que una franja de tierra llena de polvo fino y arena. Las opciones son utilizar mascarilla o llevar todas las ventanillas perfectamente cerradas. El fresco de la mañana nos ha permitido utilizar esta ultima opción sin pasar demasiado calor.

El viaje ha sido bueno y no nos ha llevado más que dos horas y media. Algo más de una hora menos que el año pasado. Por el camino nos hemos encontrado a Guillermo Morett, misionero de la Sociedad de Misiones Africanas que lleva muchos años en Goumori. Con él hicimos una biblioteca en el Instituto de la población. Hoy la hemos visto al pasar. Sigue en perfecto estado.

Al llegar a Kerou nos hemos encontrado con un escenario lleno de cambios. La escuela de primaria Tata Alaine, está terminada al igual que el edificio para el centro nutricional o el de formacion. Las obras de ampliación de la maternidad dispensario van muy avanzadas y las mujeres de las Huertas están recuperando su actividad una vez terminada la recogida de la cosecha de un año en el que las lluvias han llegado más tarde que otros.

Nos han recibido con una fanfarria de los alumnos de la escuela de electricidad LUZ PARA BENÍN. Con ellos hemos recorrido parte de la pista hasta llegar a la escuela. Un curioso espectáculo para propios y extraños.

Tras el corte de la cinta, hemos recorrido las instalaciones junto a los padres de los alumnos y nos hemos reunido con ellos en la sala de formación para los discursos.

Hemos comido con ellos. Ragú de ñame con pollo y beninoise. Luego descanso, colada,… y vuelta al tajo.

Por la tarde estaba prevista una fiesta para celebrar las primeras becas de la fundación ALAINE que se gradúan y que se incorporan al trabajo en los proyectos de la fundación Vida para Todos. Una forma estupenda de cerrar el círculo. De momento en esta promoción ya hay dos comadronas, auxiliar de farmacia, enfermeros,… que se van a quedar en nuestros proyectos de Kerou y de Banikoara.

Discursos, fotos, baile y fiesta en definitiva junto a las personas que se han graduado y a sus familiares.

Por último y hasta que se ha ido la luz natural, hemos visitado las obras de la maternidad dispensario y centro nutricional. Una importante ampliación que, unida al incremento de equipamiento nos debe dar muchas alegrías en el futuro.

Mañana visitaremos las huertas y mantendremos una reunión con las mujeres antes de partir hacia Kandi. Os lo contaré, con permiso de la cobertura

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