No es la primera vez que desde este blog hablamos de Geopolítica,… y me temo que no será la última. África en general y nuestra zona de trabajo en particular dan mucho de sí en este sentido.
En los últimos meses las cosas no han ido a mejor en el mundo y lo peor de todo es que la mayor parte de las facturas van a cargo de los que menos tienen y del escaso potencial de su desarrollo. La práctica totalidad de las METAS propuestas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, no sólo se van a incumplir, sino que en muchas de ellas estamos empeorando en la evolución de los indicadores.
La situación es crítica: a cinco años del plazo (2030), el ritmo de progreso es insuficiente. Aproximadamente el 84% de las METAS presentan retrasos, estancamiento o simplemente retrocesos. Se han logrado avances en el acceso a agua limpia, saneamiento y en la reducción de enfermedades como malaria, tuberculosis y VIH/SIDA, pero con grandes retrasos en la reducción de la pobreza extrema, seguridad alimentaria, igualdad de género y acción climática. Por primera vez en décadas, el número de personas en pobreza extrema y padeciendo hambre ha aumentado tras las crisis recientes.

Mientras tanto, el gasto militar se dispara entre 2016 y 2025,… y suma y sigue
Nos preocupamos por el encarecimiento del petróleo, que afecta a los bolsillos de todos, pero los problemas en el estrecho de Ormuz, encarecen muchas otras cosas e incluso impiden el paso de algo tan fundamental, para economías muy basadas en la agricultura como las africanas, como son los fertilizantes. El coste de los combustibles, encarecen nuestros desplazamientos y complican el rendimiento de nuestros negocios, pero el escaso rendimiento de las explotaciones agrícolas, condenará a millones de familias a condiciones de extrema necesidad. Si no se resuelve rápido el suministro de fertilizantes, las hambrunas se generalizarán en África en pocos meses.
Mientras los esfuerzos de Europa siguen enfocados en Ucrania, los tres años de guerra en Sudán siguen pasando desapercibidos. Más de 15 millones de desplazados, innumerables atrocidades y un inmenso negocio de venta de armas a ambos contendientes y de exportación ilegal del oro sudanés hacia países implicados en ese aporte de armas.
Asistimos impasibles al implacable deterioro de la seguridad en África subsahariana y especialmente en el África Occidental. Vemos cómo en Mali los independentistas Tuareg se alían con los yihadistas del JNIM y derrotan al ejército regular maliense y a sus aliados rusos del «Afrika Korps» (Saber más). En Nigeria, proliferan los bandidos y secuestradores, al amparo del yihadismo. Niger y Burkina Faso, siguen siendo incapaces de controlar el 100% de sus territorios y los políticos de los países circundantes, se preocupan más de sus poltronas que de los ciudadanos que les rodean.
En Benin, ha habido elecciones. Las ha ganado el candidato oficial,… ¡con el 94% de los votos!. Tras la reciente modificación de la constitución enfrenta dos mandatos de siete años. Más de lo mismo. Gestión de la macroeconomía, exportación de recursos naturales y nulo progreso para los ciudadanos de a pie,… sobre todo en el norte, nuestra principal zona de trabajo. Para ilustrarlo, acompañamos el enlace a un artículo de Andrea Chamorro de Descifrando la Guerra, que recorrió este mes de enero el norte de Benin, con la Delegación de la Fundación Alaine.
Nosotros, seguimos y seguiremos «pico pala», enfocados en las microeconomías de los que más sufren. Eliminando barreras como la falta de agua y de oportunidades de trabajo, la ausencia de infraestructuras de salud accesibles o de escuelas dignas y con unos mínimos de calidad,… Cambiamos de forma radical las condiciones de vida de los sitios a los que llegamos y lo hacemos gracias al apoyo de cada vez más personas solidarias. Buscamos siempre la periferia y en los poblados a los que llegamos, les ahorramos la preocupación de la geopolítica, ofreciendo, aceptando y financiando sus propias soluciones para sus problemas de siempre. No hay otro camino.